Foto: Richi Anima-López | Styling: Viko Navarro | Grooming: Evelyn García | Producción: Roger SH
En un momento donde las nuevas generaciones de actores parecen construirse entre la inmediatez y la exposición constante, Edward Castillo transmite algo distinto: una sensibilidad genuina hacia el arte y una necesidad casi visceral de conectar emocionalmente con lo que hace. Con una carrera que ha crecido de forma acelerada dentro de la televisión mexicana, el actor habla sobre la vocación, la música, la ambición creativa y esa búsqueda permanente por mantenerse vivo a través de cada personaje.
Dan Ureña – ¿En qué momento te diste cuenta que querías ser actor?
Edward Castillo – Yo crecí pegado al arte, pero por la parte de la música. La música siempre fue como esa línea directa, ese hilito directo que nunca me hizo alejarme de toda la parte artística. Porque yo viniendo de un pueblo que básicamente hay cero apoyo en la parte de las artes, y que la gente, lejos de darle orgullo, lo primero que hacía era juzgar y criticar a esas personas, a estos locos, llamémonos locos en ese sentido. Pero yo me acuerdo que siempre tuve esta línea directa a la parte musical y de la composición musical también. Y fue hasta ya grande la parte de la actuación, yo estaba estudiando en la universidad, yo siempre he sido muy cinéfilo, pero nunca se me había prendido el foco de… quiero ahora intentar este arte. De carrera soy también diseñador gráfico digital, entonces la parte de dibujo, la parte de pintura y todo esto de diseño, colorimetría, etcétera, pues también la tenía viva, pero creo que la última de las artes la actuación, fue a partir de que estaba viendo una película en el cine precisamente, y yo soy muy chillón, entonces me puse a llorar en una película, te mentiría si te digo cuál porque no me acuerdo si fue Tarzán, no me acuerdo pero fue justo ahí sentado solo en la salita del cine que estaba llorando y dije ¿por qué? Yo quiero despertar a la gente, esto lo está despertando este actor. Y fue a partir de ahí que dije, ahora yo quiero intentar eso; me puse a investigar las mejores opciones y fue que me nació la intención de conectar a la parte actoral, este nuevo arte.

Dan Ureña – ¿Qué es lo que te atrapó de la actuación?
Edward Castillo – Ya con toda la experiencia que llevo hasta la fecha, lo analizaba y decía, hay algo que está muy en común de la actuación con la parte de la música o la composición. Yo creo que eso fue lo que me atrapó. Y uno es vivir vidas ajenas. En el caso de la música, poder componer una historia de amor y con esa historia de amor emocionarse, es lo mismo que nos pasa en la actuación.
En la actuación hay momentos en los que te conectas con el personaje, con la situación, y precisamente estás viviendo esa emoción. Esos momentos de desconexión de tu vida cotidiana que se viven cuando estás interpretando una buena canción o cuando estás interpretando una buena escena, yo creo que eso fue lo que me atrapó completamente; porque te soy honesto, yo venía de este mundo de lo actoral no sabiendo qué era, entonces, yo venía a conocer un mundo nuevo, a experimentar lo que era un nuevo arte, creo que cuando ya estuve en la escuela y rodeado de grandes profesores también, fue cuando me fui convenciendo de que sí quería hacer esto.
Dan Ureña – ¿Qué te entusiasma más el día de hoy de tu profesión que quizá no esperabas cuando recién empezaste?
Edward Castillo – Primero, creo que la necesidad de seguir sintiéndote vivo, y yo creo que el hecho de estar buscando siempre un tope mayor, el hecho de estar buscando siempre personajes que te reten, que te saquen de tu zona de confort. Eso es lo que a mí, como Edward Castillo, me hace sentir vivo y me sigue recordando lo que me hizo venir a esta carrera. A veces uno cree que el éxito, es cuando ya tienes el coche, la casa, la estabilidad económica. Yo entiendo que es una parte de, pero una de las cosas que me hace sentir siempre que estoy en lo correcto es sentirme vivo en cada proyecto en el que estoy, y sentirme bien en cada escena en la que emprendo. Entonces, pues básicamente siempre estar buscando este tipo de motivaciones para mí va a ser como la flecha, mi norte.
Dan Ureña – En un relativo corto tiempo has participado ya en varias producciones en Televisa. ¿Cómo has vivido este crecimiento?
Edward Castillo – Bendecido, yo creo que le debe pasar a la mayoría de aquellos que encuentran su su norte. Cuando estás haciendo algo que no está conectado con tu ser, con tu esencia, se siente tenso, pesado. Pero en este caso no, cuando descubrí este mundo nuevo con todas estas vidas que puedes, valga la redundancia, vivir, pero no a través de la propia experiencia, sino de la lectura, de ver cine, series, novelas, ahora se te abre la de tu representar eso y empiezas a crear una bonita familia que te empieza a respaldar y ese es el público entonces pues creo que el mismo público ha hecho el trabajo, también uno a veces dice yo sin ustedes no soy nada, hablando del público, pero pues también sin trabajo no sería nada, entonces estamos ahí medias. Lo he vivido muy bendecido, muy agradecido y feliz. Obviamente con sus altibajos dentro de la carrera, no vamos a decir que no, pero son altibajos más emocionales porque pues nadie nos prepara para esta carrera tan complicada emocionalmente hablando. Y pues eso es lo que los ángeles que se han puesto en mi camino, yo les llamo así a todos los productores, a los profesores, a todas aquellas personas que han confiado en mí, para trabajar juntos y para yo regalarles ese esfuerzo y ese trabajo.
Y en este caso, pues todo el público también es un ángel hermoso, porque al final ellos deciden ver un programa por ti, deciden ver una novela por ti. Y ese también es un agradecimiento enorme hacia todos estos Ángeles porque precisamente de eso se trata. Hay una frase que me encanta que es “solos lo soñamos, juntos lo logramos”. Entonces se trata de decir ahora bajo el esfuerzo de todos y bajo el disfrute de todos, vamos a hacer cada vez más.

Dan Ureña – Hablando de todo este crecimiento, ahora tienes un rol protagónico en Mi Rival. ¿Qué representa este proyecto para ti a nivel personal y profesional?
Edward Castillo – Yo creo que cada etapa te va dando lo que necesitas. Al analizar este proyecto, lo considero muy importante para mi carrera, porque es un personaje que tiene otro tipo de esencia más madura, que tiene más contacto con problemas distintos, es una evolución que venimos buscando como actores, en el que de repente ya no solamente tus problemas sean problemas de amor, es una evolución más de un prota juvenil a una etapa distinta, un prota más maduro en general; y la productora Carmen Armendariz confió en mí para este personaje y yo totalmente agradecido, porque representa otra etapa de todos los factores.
O sea, de repente un proyecto en el que te tienes que ir a grabar fuera cinco meses de tu casa, cosa que a mí nunca me había tocado, un proyecto en el que tienes personalidades súper importantes del medio, rodeándote, y que tienes que dar la misma energía, el mismo nivel actoral que ellos están dando, entonces profesionalmente también fue otra etapa.
Nos tocó hacer un proyecto con la intro de Inteligencia Artificial que,dijimos, wow, qué está pasando, ¿no?
Algo muy lindo también fue que pudimos meter dos canciones propias y ser intérpretes de la canción final del proyecto. Entonces, todo ese tipo de cosas se van sumando a la carrera y van dándole peso a la misma. Por eso, siento que ha sido un escalón fuerte y creo que lo hicimos muy bien y el público lo está agradeciendo. Al final de cuentas es subirle un nivel al trabajo y subir un poquito la vara para lo que sigue.
Dan Ureña – Mencionas a Carmen Armendariz, que es una productora de mucha experiencia, pero también compartes escena con Sebastián Rulli, Alejandra Barros ¿qué has podido absorber o aprender de estas figuras que ya tienen una carrera más consolidada?
Edward Castillo – Yo creo que me llevo algo en el corazón para toda la vida, esto es entender que todos somos humanos antes de las figuras que son. Porque al final de cuentas creo que estuvo padre conocerlas desde la vulnerabilidad de estar fuera de casa. Lo que pasa cuando nosotros grabamos en Ciudad de México, a diferencia de cuando se graba en locación, es que en Ciudad de México terminas el día de trabajo y te vas a tu casa con los tuyos y a veces con el elenco no haces tantas conexiones. En este caso pasó algo lindo, fue conocer a todos estos grandes de la actuación, como Martha Julia, y poderlos conocer desde la parte humana y hacer amistad con ellos y entender que el éxito viene desde ahí, desde el siempre mantenerse humano y es algo que al final de cuentas, a mí me encanta siempre promoverlo, el hecho de decir, artistas hay un montón en el mundo, pero seres humanos hay pocos, entonces mantengamos esos pocos o siempre tratemos de hacer cada vez más seres humanos, lejos de artistas. Al final de cuentas, eso hace la diferencia en cada producción. Y, pues, nuevamente les absorbes desde todos los ámbitos, en escena lo buenos compañeros y profesionales que son, pero también en ese día a día de desayunar, comer y cenar juntos, lo buenas personas que son. Entonces, con Rulli hicimos una hermandad muy linda, con Martha Julia y con Arturo Peniche igual, me llevo grandes amigos. Y esta vez sí digo amigos, desde un mensajito, preocuparse cuando les pasa algo o nos pasa algo, es eso, la conexión y es algo que quiero mantener para toda la vida.

Dan Ureña – ¿Qué proyecto tienes en puerta?
Edward Castillo – A mí me encantaría mencionar que estamos abriendo este horizonte, que no solamente se quede en el formato novela, sino ya empezar a hacer el formato serie, buscar el formato cine, largometraje, cortometraje, etcétera, etcétera, porque son lenguajes nuevos que sí nos gustaría emprender; más por esto que te hablo de la ambición de aprendizaje y de esta llama interna, no porque no nos guste lo que hemos hecho, nos fascina, es un formato increíble que llega a cada rincón del planeta, la novela, el drama, pero obviamente que si quieres aprender cosas nuevas como principal objetivo.
Desde la parte musical igual, tenemos el estreno de Destino, una canción que está al final de la novela Mi Rival, y vienen otros dos, tres, cuatro estrenos próximamente.
Y pues nada, para mí la garra es lo más importante y la garra se trata de siempre traer estas ganas de hacerlo bien.


Dan Ureña – Para ir cerrando, dos últimas preguntas ¿En qué tipo de actor te gustaría convertirte con el tiempo?
Edward Castillo – Mira, no me quiero poner la vara muy alta porque tampoco mi felicidad se base a eso. En lo personal, sería aquel que esté disfrutando de todo lo que está emprendiendo. Para mí el fin es sentirme bien y sentirme feliz haciendo lo que hago en el momento. Y el día en que la actuación para mí deje de sentir esa llama, también ese día decidiré retirarme. O sea, ser un actor feliz, ser un actor consciente y ser un actor que también trate de dejar un mensaje en general.
Dan Ureña – ¿Qué le dirías a ese Edward niño apasionado de las artes, pero que quizá no alcanzaba a dimensionar todo esto?
Edward Castillo – Que no se raje como buen mexicano, que somos guerreros. Y que al final el camino es el objetivo, y que al final habrá muchos altibajos, pero que siga echando para adelante. También, obviamente, le agradeces a ese Edward chiquitito, porque al final todo lo que ha hecho él da el resultado de lo que estamos viendo hoy, pero que todavía falta mucho.
