Foto: Cortesía Ray Contreras | Entrevista: Nelly Zava | PR: Botpronto
Nelly Zava – Nos gustaría empezar con una presentación. ¿Nos podrías decir quién eres ya qué te dedicas? Kike Jiménez – Soy tapatío. Llevo 11 años con el proyecto solista y en ese tiempo pisó grandes escenarios, también he hecho teatro musical, algo de doblaje, un poco de todo, pero siempre he estado enfocado en mi proyecto solista. Actualmente también soy el vocalista de La Banda de los Daniels. Nelly Zava – Acaba de salir tu sencillo ‘Tú” y se dice que marca el inicio de una nueva etapa. ¿Qué dejaste atrás para escribirlo? Kike Jiménez – Curiosamente lo escribí a principios del año pasado, estando en una relación romántica. La canción se escribió sola, fue mucho del sentimiento que tenía en ese momento. A pesar de que ya no estoy ni en ese momento ni en esa relación, se siente muy bonito ver a la gente conectar con ese mensaje, ver en TikTok cómo la comparten para dedicársela a su persona. Lo que dejé atrás fue la idea de tener que estar con alguien para sentirme bien, para sentir amor por la vida. Hoy me encuentro muy enamorado de mi carrera, de mi presente. Creo que es una etapa que toda persona debería experimentar. Nelly Zava – Llevas mucho tiempo en esto. Si el Kike de 2008, cuando empezabas a cantar covers en Guadalajara, te viera hoy, ¿qué sería lo que más le sorprendería? Kike Jiménez – El simple hecho de crear y vivir de tus creaciones. Vine por acá el viernes y pasé por algunas calles, vi lugares donde tocaba gratis… ha pasado tanto tiempo y tantas cosas que sí siento que ese Kike estaría muy orgulloso. Pero lo más genuino que le diría es: no tengas expectativas. Solo pásatela chido, gózatela, se vienen cosas muy chidas, y sin expectativas la caída es menos fuerte. Nelly Zava – Hablando de esas cosas chidas: en La Voz México quedaste en segundo lugar y tu coach fue Laura Pausini. ¿Cómo viviste ese proceso? Kike Jiménez – Ni siquiera me había formado para hacer la audición, me invitaron estando ahí, cuando iba a una entrevista con una banda. Un chico de producción se me acercó y me dijo que si quería hacer el casting. Vi la fila que daba vuelta a la manzana y dije bueno, ya entré. Se hizo la bola de nieve más grande que he vivido. Todo fue muy rápido. En ese momento las redes sociales apenas estaban arrancando, Instagram salió en 2013 y yo entré en 2014 y aún así el reconocimiento fue impresionante, sobre todo en la calle. Fue mucha responsabilidad adquirida a muy corta edad: tenía 23 años cuando salí, con un sencillo producido por Pausini. Fue una locura. Nelly Zava – En tu proceso creativo, ¿cómo sabes que una canción ya está lista para salir? Kike Jiménez – Me preocupo mucho por cosas en las que quizás no debería, como la duración. Si veo que una rola dura más de cuatro minutos, me causa conflicto, aunque antes las bandas tenían rolitas de 12 minutos. Trato de llegar al público correcto con la duración correcta para el algoritmo. Pero respondiendo de verdad: cuando ya todo suena bien, mezclado, arreglado, ahí ya está lista. El problema es que ese proceso me toma tiempo, y tengo como ocho o doce canciones guardadas que siempre digo ‘después la saco’ y de repente ya pasaron dos años. Ahorita con La Banda de los Daniels es distinto porque tener un equipo hace todo más efectivo. Nelly Zava – Ya no vives en Guadalajara, pero la vida te regresa a ese lugar, ¿qué esencia de Guadalajara sigue viviendo en ti y en tu música? Kike Jiménez – En Ciudad de México me dio hipertensión, cosa que nunca había tenido y siento que fue parte de lo que exige esa industria y esa ciudad. Cuando vengo aquí, me siento en casa todavía. Es el mismo tráfico, es parecida a la CDMX en muchas cosas, pero el tiempo es más lento. Tienes chance de sentarte a escribir, echarte un café tranquilo sin pensar que ya es hora pico. Además, mi mamá está aquí, entonces sigue siendo casa. Pero me fascina vivir en la Ciudad de México, me fascina el caos, el ritmo, tener tantas cosas que hacer. Si me preguntas mi lugar ideal, sería una montañita alejada de todo, en una cabañita con mis gatos y mi guitarra. Esa sería mi vida perfecta. Nelly Zava – ¿Hay algo que el público asume de ti… por tu historia, tu imagen, tu música, que te gustaría cambiar? Kike Jiménez – Siempre creen que soy fresa. Acepto que puedo sonar muy pop para el rock y muy rock para el pop, pero eso no quiere decir que sea mamón. No soy agresivo, no me gusta el conflicto, todo lo contrario. Siento que esa puede ser la imagen que da el avatar que maneja, pero no me gustaría cambiarlo porque al final la gente que se ha dado la oportunidad de conocerme piensa distinto, y con esas personas me queda. Siempre va a haber odio, pero tu vida habla por ti. Si haces las cosas bien, no hay forma de que te afecte tanto. Nelly Za va – ¿Qué le dirías al Kike de niño? Kike Jiménez – No hagas propios aquellos pensamientos que no son tuyos. Desde que nacemos nos atacan con información que no es nuestra, y creo que eso en lugar de hacernos crecer nos detiene. Le diría: no dejes de soñar, eres grande, tienes un talento extraordinario, ve por todo. Y otra vez lo de las expectativas… suéltate. Nelly Zava – Te agradezco mucho el tiempo, para finalizar, ¿algo que quieras decirles a los lectores de Dixpa? Kike Jiménez – Tengo una canción que se llama ‘Nada es para tanto’, que saqué hace un par de años y ha conectado muchísimo con la gente, de hecho, es con la que abro el show. Es un mensaje subliminal: no te tomes la vida tan en serio. Estamos en un nivel de juego importante, sí, pero somos lo suficientemente fuertes para lograr lo que queremos. Eso es lo que me gustaría decirles a todos los que leen esto y gracias por el espacio. 



