LA ACTUACIÓN TAMBIÉN NOS PREPARA PARA ESCUCHAR MUCHAS VECES UN NO, NO Y NO.
Foto: iEve González | Styling: Viko Navarro | MakeUp: Dedeni | Hair: Aida Ameyalli | Producción: Roger SH | Locación: Centro Cultural Elena Garro
Mariana Celis – Nos gustaría empezar sabiendo ¿Quién es Ana Belena y a qué se dedica?
Ana Belena – Soy Ana Belena una mujer emprendedora, casada, actriz y mamá. ¿Y a qué me dedico? Me dedico a todo lo antes mencionado, pero, especialmente, a atender a mi hijo, que es lo más importante. Tengo dos salones de uñas, un emprendimiento, soy esposa, amiga, y trato de maniobrar todas las cosas que uno decide afrontar en la vida.

Mariana Celis – Hablando de tu faceta como actriz, ¿cuál fue ese momento en el que tú dijiste: “yo lo que quiero es ser actriz”?
Ana Belena – Yo, desde muy chiquita, empecé haciendo comerciales: me encantaban y, como por ese entonces iba en la prepa, casi todas las tardes salía a hacer casting para salir en otro o salir en revistas. Un buen día me hablaron de TV Azteca, preguntándome si me interesaba estudiar actuación. Les dije: “pues, nunca lo he pensado”. Y entonces mi mamá, como es muy relajada, me dijo: “tú ve y haz el casting. Ya, si no te gusta, te sales. Uno puede estudiar una carrera a la edad que sea”. Y es que yo quería estudiar psicología o mercadotecnia, además de que mi gusto particular estaba en la conducción, así que vi la oportunidad de trabajar con una televisora tan grande como una manera más sencilla para llegar a un programa matutino en algún momento. Total que fui, me aceptaron en el CEFAT y en la primera clase de actuación dije: “¡Wow, esto está increíble!”. Desde ese momento supe que quería convertirme en actriz.

Mariana Celis – ¡Qué padre! Y en este camino, ¿hay algún personaje que hayas sentido particularmente como un reto?
Ana Belena – En lo personal, pienso que, uno, todos y cada uno de nuestros papeles llegan a ti por una razón y sirven para enseñarte algo; y dos, simple y sencillamente, todos los personajes son un reto. En especial cuando te empiezas a preguntar cómo le vas a hacer para que el resultado sea diferente de la vez pasada. Un personaje muy especial que se me viene a la mente, y acabo de hacer, fue el que tuve apenas en *Amanecer*: y más allá del simple gusto, fue todo un reto que Juan Osorio, con todo su talento y trayectoria, confiara en mí para darme la responsabilidad no solo de ser una antagónica, sino de encarnar a la gran villana. Eso me hizo salirme de la zona de confort en la que venía después de haber tenido un protagónico más tradicional previo a este último proyecto.
Mariana Celis – ¿Sientes que le prestaste algo más personal, más de ti a esta villana?
Ana Belena – Por supuesto. Ana Belena le presta todo a todos sus personajes, en especial porque, de entrada, necesitas identificar qué cosas tiene uno que potencializar o explotar para entrar en todas esas otras vidas. Y también, debes identificar si hay cosas que puedas robarles a otras personas: ciertos movimientos, ciertas miradas, la forma en que miran. Ahí, en todo ese proceso, te vas haciendo ideas y vas creando a tu personaje, sin tampoco olvidarte de los antecedentes de tu personaje, de su origen, de cuántos años tiene o quiénes y cómo son los miembros de su familia. Así es como vas poniéndole carnita al personaje, como vas construyendo su universo.
Mariana Celis – Mencionas que antes tuviste un protagónico y, casi enseguida, un antagónico. Entre todos tus proyectos, ¿cómo describirías la evolución que ha tenido tu carrera profesional a lo largo de los años?
Ana Belena – Cuando empecé a estudiar actuación, el maestro decía que esta es una carrera de resistencia. Y 20 años después, te lo puedo confirmar: sí, sin lugar a dudas, actuar es una carrera de resistencia y es también una carrera que realmente te tiene que apasionar. ¿Por qué? Hay un sinfín de subidas y bajadas. Somos freelancers al final del día y apenas terminas un proyecto, no sabes cuándo te va a llegar otro. Entonces, ¿cuánto tiempo tienes que ahorrar? ¿Para cuánto tiempo debes prevenir tus gastos? Justamente yo acabé de rodar la novela pasada y dije: “Ahora tendré que parar durante un rato”, porque normalmente haces un protagónico y, por la dimensión de un proyecto así, por lo menos pasan ocho meses hasta que te vuelven a hablar. Por fortuna, al mes y medio me preguntaron si no quería ser esta última villana y así pude ligar proyectos. Pero bueno, sí: la actuación te tiene que gustar mucho para aguantar y tienes que desarrollar una piel gruesa para trabajar y enfrentarte con todos los “no” en el camino. En especial porque, muchas veces, ni siquiera sabrás por qué se dieron: uno hace un casting, se prepara, lo saca adelante y así puedas jurarle a quien sea que lo hiciste muy bien, de repente nadie te dice nada de nada. Ni siquiera existe la cortesía de contarte: “Oye, ¿sabes qué? No te quedaste por esto y por esto”. De hecho, sin decir nombres, hace muchos años fui a hacer un casting para la protagonista, pero no me quedé. Y como dos años después, me habló el mismo productor y me dijo: “Ana, te quiero para este nuevo proyecto. En el pasado yo también te había escogido, pero la empresa no me dejó porque tú no eras de Televisa y me pedían, a fuerzas, que escogiera a alguien de ahí”. Si yo hubiera tenido esa información en ese momento, mi autoestima se hubiera transformado en algo muy distinto, pero es lo que te digo: nunca sabes lo que hay detrás porque nunca te lo explican, y eso vuelve todo mucho más duro. Debes prepararte para oír no, no, no, no y no.

Mariana Celis – Y me imagino que también, por esta misma consciencia de los rechazos y la resistencia, fue que te animaste a tener tus proyectos alternos.
Ana Belena – Exacto, para no poner todos los huevos en la misma canasta. También creo que emprender algo es un gran viaje y, tras haberlo hecho con dos negocios distintos, te puedo decir que la mayoría de la gente lo tiene muy idealizado. Que esta idea de ser tu propio jefe, ponerte a ti mismo los horarios, en fin, que qué padre y qué fácil, pues, de fácil no tiene nada. De repente uno se convierte en el abogado, en el de recursos humanos, el gerente, el empleado, o sea, abres, cierras y tienes que estar ahí metido todo el tiempo, buscar gente, mantener a flote tu demanda y aprendes muchísimas cosas en el camino, pero tampoco es sencillo.

Mariana Celis – ¿Y cómo has hecho para balancear estas dos profesiones que tienes, sobre todo por todo el tiempo que uno necesita dedicarles a los emprendimientos?
Ana Belena – La verdad no ha sido nada fácil, nada porque, además, ser mamá también necesita de mucho tiempo. Para mí, la pieza fundamental que posibilita el que yo haga todo lo que hago, sin duda, es mi esposo. Hacemos un muy buen equipo y nos apoyamos mutuamente. Los dos entendemos que un hijo es una responsabilidad de los dos, no solamente de la mamá, y me impulsa todo el tiempo para continuar con mis negocios y buscar ciertos trabajos. Y también es muy importante mencionar que tengo a todo un equipo de gente ayudándome: como la nana de mi hijo, mi mamá, mi suegra. Cuando yo estoy grabando, estamos hablando de muchas horas, muchos meses y muchos días de producción, entonces todas estas personas que te comento ya saben que no puedo estar tan presente como quisiera y me ayudan a amar y apapachar a mi hijo.
Mariana Celis – ¿Qué posibilidades te ilusionan más dentro de tus próximos proyectos?
Ana Belena – Hacer algo de comedia. El año pasado tuve la oportunidad de estar en una obra de teatro con Adal Ramones y, la verdad, la pasamos increíble. Incluso hicimos una gira: teníamos unas fechas en la Ciudad de México y nos fue tan bien que se fue alargando y alargando y alargando. La sensación principal que tuve fue que me encantaría seguir en la comedia y esa posibilidad es la que más me ilusiona por el momento.

Mariana Celis – Siendo que ya te involucraste con el teatro, ¿te interesaría también, de pronto, estar detrás de cámaras? Tal vez como productora, directora o escritora en un futuro.
Ana Belena – No lo descarto, aunque para ser escritora, por ejemplo, necesitas ciertas capacidades que yo no considero tener. Me llama más la atención el tema de producir y entender los tiempos, presupuestos y la organización detrás de cámaras, así que creo que eso me saldría muy bien. Es todo un mundo al cual, como actores, ya estamos acostumbrados y en el que no reparamos demasiado: tú llegas al llamado y ya está todo puesto, pero para que todo eso suceda, se necesita de mucha gente trabajando en sintonía. Eso se me hace muy interesante porque, para que uno pueda hacer su trabajo, hay un equipo y una logística siempre al pendiente de la producción para sacarlo todo adelante.
Mariana Celis – Por último, si pudieras hablar con Ana Belena cuando aún era pequeña o con la Ana que todavía está comenzando su carrera, ¿qué le dirías?
Ana Belena – Vas a lograr muchas más cosas de las que te imaginas. Eso le diría. Sobre todo porque, desde muy niña, si quiero algo, me enfoco y pierdo la claridad para ver las cosas con suficiente perspectiva y paciencia. Entonces sí: le diría que va a llegar a lugares que están más allá de sus sueños.